Mariana Allievi trabaja con sentido cósmico. Un andar peregrino refleja en la obra su apertura a un universo vital y poderoso. Energías múltiples transitan el plano y se perciben a través de todos los sentidos. Una obra con música interior, con dinamismo, una obra viva.
El elemento "rueda", manifiesto y revelador, predica el avanzar con una mirada atenta hacia cada momento, hacia cada detalle, hacia
cada lugar. Una suerte de nomadismo consciente se manifiesta en su trabajo impregnado de panoramas de texturas, formas y color. La
rueda, aparecida como luna atenta y baja, es poder, es eje de su peregrinar, es faro de luz y testimonio de su mirada profunda sobre
su propio origen y su despliegue creativo. |